Por: Noel Rolando Rodríguez Reynoso
Esta interrogante que planteo en el título de este artículo no es en base a alguna investigación lograda a posteriori de notar dicho problema, sino una duda formulada de manera tal que despierte la curiosidad de quien lea esto para que reflexione por sí mismo(a) y busque más de un porqué de ello. Yo, entonces, también quiero ofrecer una reflexión propia sobre el fenómeno de la carencia de la apreciación sobre la sociología en República Dominicana.
Partiendo de esta definición sobre Ken Plummer y John J. Macionis, en el libro llamado Sociología: ''La sociología es mucho más que una lista de hechos y cifras. La sociología es, sobre todo, una toma de conciencia, una manera de pensar y entender de una forma crítica los fenómenos sociales.''
Si la sociología es un instrumento con el cual las personas pueden conseguir tomar conciencia y reflexionar sobre fenómenos sociales, de manera científica y veraz, ¿por qué el mismo se menosprecia dentro de la República Dominicana? Deben haber un gran número de variables, las cuales afecten en dicho suceso, no obstante, yo mencionaré de manera hipotética cuáles sean algunos posibles síntomas de la falta de aprecio hacia esa misma manera de conocer de forma crítica la sociedad en sí.
Algo he notado entre muchos jóvenes dominicanos, y eso es que ellos tienden a catalogar la sociología como ''algo pa' locos'', debido a que se tiende a denigrar aquello que no interesa o no tiene mucho sentido para ciertos individuos. La cuestión podría comenzar mucho antes de la impartición de docencia universitaria sobre los problemas sociológicos y sus soluciones. A mi parecer, la raíz de ese mal inicia con la educación impartida en los liceos y colegios, en los cuales se dan ''asignaturas de ciencias sociales en general'', pero tienden a irse solo por la línea de la historia dominicana, con una especie de pragmatismo fallido en el cual solo es útil el conocimiento de sucesos pasados dentro de nuestro territorio. Sí, es cierto que la historia se estudia para que aquellos sucesos malos dejen experiencias y se intente evitar que se repitan, pero ¿por qué limitarse ahí? ¿No se supone que los liceos y colegios usan el término ''ciencias sociales''? He ahí un dilema, ya que aumentar el foco sobre la historia dominicana debilita el nivel de prioridad que da el sistema educativo hacia la distribución de otros conocimientos sociales que también son necesarios. Se mencionan algunos aspectos económicos y otros de las ciencias sociales, sí, pero no se habla de la sociología en sí. El maestro queda con el rol de aquel individuo el cual programa a sus alumnos y los convierte en seres automatizados, los cuales descartan aquellos aspectos que no fueron sembrados dentro de la consciencia de los mismos, y de ahí se va perdiendo la oportunidad temprana de ''ver lo general en lo particular'' y viceversa, en la sociedad, cosa que la sociología enfatiza muy bien.
Ya a nivel de estudios superiores, ya al llegar los autómatas a las filas y columnas formadas por pupitres, donde los sociólogos tienen la tarea de tratar de sembrar la semilla del saber, se topan con tierra infertil, la cual no fue abonada y preparada previamente al ciclo de inicio de germinación. Por eso, quizás, nuestra sociedad dominicana ya no cosecha tantos individuos con una buena perspectiva sociológica, cosa que, al parecer, antes del ''boom'' de la facilidad de difusión de informaciones globales conocido como internet apareciese a disponibilidad de todos, sí se lograba, o al menos más que ahora en términos porcentuales.
Es algo irónico que es más fácil de aprender que nunca... y más difícil a la vez. Eso sucede que también se añade otro factor a la carencia de aprecio a la sociología: la permanencia de paradigmas juveniles dañinos, latentes en el sinfín de comunicados globales en el cual también interviene República Dominicana. No todo lo que tenga que ver con lo actual es malo, sin embargo, noto un amplio campo de alcance del paradigma hedonista post-moderno que aleja las mentes frescas y juveniles de los dominicanos que menosprecian lo que sucede en concreto dentro de la vida social contemporánea y actual.
La sociología podría darle a los dominicanos no solo una llave para entender lo que sucede dentro de los sucesos sociales ocurridos en ambientes tangibles; está también el factor virtual, que impacta de manera directa el diario vivir de muchísimas personas dentro del mundo, y República Dominicana no es una excepción.
Se debería comenzar un programa educativo para fomentar el interés de los jóvenes en el área de las ciencias sociales (especialmente de la sociología, ya que carece de pocos jóvenes que se interesen por ésta dentro de nuestra nación). Pero no solo a los jóvenes que ya han alcanzado la mayoría de edad; si se erradica el problema desde el principio, desde la niñez, sería mucho mejor para prevenir esa carencia de darle importancia a la sociología. Tampoco es que se haga un sistema educativo que dogmatice las mentes de los educandos, todo lo contrario; fomentar la sociología sería dar a disponibilidad desarrollar el pensamiento crítico, cosa que necesita a urgencias nuestro país para tener personas que puedan ver claramente lo que sucede en el diario vivir de República Dominicana.
Este es un artículo anterior mío, publicado e otro blog y reubicado a éste.
Fuente:
http://loshijosdezaratustra.blogspot.com/2014/12/por-que-la-sociologia-en-republica.html
martes, 12 de enero de 2016
jueves, 27 de agosto de 2015
Se debe incluir al hombre en la lucha por la igualdad de oportunidades
Una
de las incongruencias que he notado a través del tiempo al interactuar con
mujeres que militan en el feminismo es la de no preocuparse mucho por la
integración de hombres en la pelea para que no hayan desigualdades de género.
Dicho fenómeno limita el alcance que tiene el feminismo de trastocar la
mentalidad de la humanidad y erosionar en la mayor medida posible la
discriminación que han sufrido las mujeres a través del tiempo y ciertos
problemas -de carácter grave- que siguen viviendo hoy día.
Hay una coyuntura actual que las mujeres deben aprovechar: no vivimos en la
sociedad del pasado. A pesar de que todavía hay mucho que debe de hacerse a
favor de la protección de los derechos humanos, sin importar el sexo u otras
variables, hoy día es más fácil incidir en la mentalidad de cada persona que
interactúe en los distintos vínculos sociales que han aparecido con el
desarrollo tecnológico conocido como internet y allegados a éste. Muchos
movimientos actuales se mueven en el ciberespacio.
Hay hombres con los que he dialogado y, más o menos, en lo común, me dicen lo
siguiente: ‘’Yo creo en que a las mujeres hay que darles las mismas
oportunidades que a nosotros, pero no creo en el feminismo’’. En primera
instancia suena una contradicción errada, desde una perspectiva semántica de lo
que significa el feminismo, y puede que lo sea, pero existen factores que hacen
un vaivén de confusión para aquellos hombres que no se han integrado a esa
causa, pero sí aceptan que hay que darles apertura a las féminas. Dicho
fenómeno ha de deberse, quizás, entre otros asuntos, porque algunas mujeres
usan la coyuntura anteriormente mencionada para presentar posturas radicales
que intentan denigrar a todos los hombres, ofreciendo incluso la amenaza de que
a muchos se les debiera amputar el pene. Y no, dichas radicales no buscan una
mejoría realmente efectiva para el sexo femenino, sino una forma arraigada de
desquite social por la imagen proyectada de los maltratos que han sufrido desde
tiempos arcanos, pero que quieren hacer cargar a individuos que no vivieron en
esas épocas y tampoco cometieron dichos crímenes. Por consiguiente, no se les
debe acusar más que por sus propios actos. Se supone que tus derechos acaban
donde comienzan los del prójimo; he ahí uno de los puntos que deberían regir en
la actualidad. No se aplica en lo absoluto, pero por lo menos ha habido un
progreso. Y se supone que los hombres no deben pisotear a las mujeres, mas
verlas como semejantes; no superiores o inferiores. El mismo principio debe regir a las mujeres,
y luchar tanto en contra del pisoteo de quienes las opriman como con las mismas
mujeres que den una proyección demoníaca de qué es ‘’lo justo’’.
No me refiero a que las mujeres militantes del feminismo sean dóciles, debido a
que un problema como el machismo no es una barrera fácil de romper, a pesar de
que ya no sea como fue hace siglos atrás (o incluso décadas), sino que no
excluyan ninguna ayuda que pueda provenir de hombres. Se supone que un hombre
responsable y atento a su familia no va a querer reproducirse y pensar que sus
posibles hijas (en caso de tenerlas) lleguen a vivir en un mundo en el cual
ellas lleguen a sentir que su potencial fue aplastado por la presión social del
machismo. Pero la cosa no para ahí, a causa de que no es un asunto exclusivo de
sentimentalismos, sino de efectivo orden y justicia. Quien tiene un compromiso
con la sociedad, lo tiene para todos, no para un grupito; quien asume luchar
por dicho compromiso lo expande a cada
rincón que pueda y concientiza aquellas personas que no se han unido, no por
negarse, sino porque simplemente no lo habían considerado o no tuvieron un
motor para que al menos transitaran en una fase incipiente de pensamiento socialmente
aceptable para todos y todas.
Ya es tiempo de que los compromisos sociales se vean asumidos por cada individuo
en la faz de este planeta. Es hora de ver más mujeres incurriendo a la
política, pero que las mismas no se limiten a buscar apoyo de su propio sexo. Y
siguiendo la misma línea, una verdadera democracia tiene que garantizar el
acceso para que las más aptas puedan competir por los puestos que se merezcan.
Es el momento idóneo para que no solo se acepten los cambios que vayan en
contra de la degradación milenaria de la convivencia de sexos, de esa vil
subordinación femenina, e incluso de esos falsos ‘’privilegios’’ machistas que
se les otorga a las féminas -pase usted primero; el hombre paga todo; solo los
hombres hacen esfuerzo físico con cosas pesadas…- . Que se incurra a una
verdadera igualdad de oportunidades, tanto el hombre renunciando a sus
exenciones, como la misma mujer.
Fuente de la imagen: https://adgentinian.wordpress.com/2013/03/11/que-es-el-feminismo-hombres-y-mujeres-para-una-sociedad-igualitaria/
Redacción: Noel Rolando Rodríguez Reynoso
Fuente de la imagen: https://adgentinian.wordpress.com/2013/03/11/que-es-el-feminismo-hombres-y-mujeres-para-una-sociedad-igualitaria/
Redacción: Noel Rolando Rodríguez Reynoso
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

